miércoles, 9 de mayo de 2012

Moneo, cuando todo es verdad

De muchos arquitectos, tras estudiar sus obras, tras leer libros sobre ellos, tras visitar sus edificios, aún tengo que pensar y meditar sobre por que están considerados buenos o dignos de mención. De bastantes de ellos, no lo llego a comprender. No, no es una crítica a su trabajo, debe ser un demérito mío, que después de todo, estoy hecho de barro, en un descanso para la publicidad de una creación que no duró ni una semana.

De Rafael Moneo, nunca necesité leer para comprender su genialidad.
Os lo voy a resumir. Un problema, un proyecto, suele tener múltiples soluciones, a veces infinitas y todas válidas. Pero de todas ellas, solo una es la mejor.
El día que entré en el museo romano de Mérida, pensé, este tío ha encontrado LA MEJOR. Este edificio, solo puede ser museo romano y un museo romano, donde mejor puede encontrarse es aquí dentro. Así de sencillo. Y así de difícil de conseguir.
Museo Romano de Mérida. ¿Hay algun sitio mejor para un museo romano?


Como todos, Moneo tiene sus luces y sus sombras, sus obras mejores y peores, pero algunas de ellas, son -para este humilde pegotillo de barro- simplemente magníficas.
Por eso, hoy, que le han concedido el Príncipe de Asturias de las Artes, felicito a este hombre, que tranquilamente, ha creado obras, que como mi profesor de saxo dice de Dexter Gordon "....es que es todo verdad".


Nota del arquitectador : Las alusiones al barro no son gratuitas. Moneo, en un mundo de volúmenes rotundos de hormigón, paredes transparentes, muros cortina, lineas que desafían la gravedad, ha trabajado con el ladrillo, con el barro, como muy pocos han sabido hacerlo, reinterpretando la solución una y otra vez y adaptándola a nuestra época. El museo romano de Mérida o la remodelación de la estación de Atocha, son algunos ejemplos, que todos conocemos, échales un vistazo crítico la próxima vez que los veas. Soluciones actuales con una técnica que ya conocían en Mesopotamia.



martes, 8 de mayo de 2012

CUANDO LOS CLIENTES DABAN TRABAJO...A TODAS HORAS

Hay que morir para que saquen tus mejores historias a la luz.
Los arquitectos de hoy en día, son (somos, ¿lo somos?) tipos grises, serios, sosos, con la vida social de una ameba y sin morbo digno de mención.
Pero no creáis que fue siempre así, queridos.
Mies Van der Rohe - del que ya hablaremos, ya, que él solo merecería un blog- consiguió a fuerza de labia y con sus diseños, convencer a una clienta de que le encargase su segunda casa y de que un poco de contacto físico no les vendría mal a ninguno de los dos. Si, es cierto que acabaron en los juzgados por aquello de que la obra se fue unos dolares más allá de lo previsible, pero querida -imagino yo que diría el bueno de Mies- ¿quien dijo que esto te iba a salir gratis?
Plataforma de acceso a la casa Farnworth. Mies Van der Rohe.

En favor de Mies, que me cae mejor según van pasando los años, hemos de decir que la casa Farnsworth, es uno de los mejores ejemplos de innovación en el diseño y no es que lo diga yo, pobre tipo gris, soso, etc, etc, sino que incluso ha llegado a "clonarse" recientemente y una familia de Maello en Ávila vive en una reproducción bastante aproximada de la misma.
Si la original en Illinois instalada a la orilla de un río, ha sufrido un par de inundaciones severas, a pesar de estar hábilmente elevada un metro sobre el suelo, parece que en Maello, que tienen menos problemas de humedad la casa funciona mejor.
Pero lo que más llama la atención a los visitantes es como su fachada completamente acristalada, permite la vista desde el interior y del interior. Toda una experiencia.
Hay quien dice que la doctora Edith Farnsworth no compartía la afición "exhibicionista" de su arquitecto favorito, pero os aseguro que no puedo dejar de pensar en la celebración final de la obra entre estos dos personajes, sobre una mesa llena de planos, en un rojo atardecer como solo el cielo de Illinois sabe pintar.....ay, esto lo clavarían el Bardem y la Scarlett.

Nota del arquitectador: Esta obra, goza de una serie de bondades, que a mi, como a la malhumorada Edith, me enamoraron. Por un lado esa elevación y la escalera de acceso. Simplemente elegante. Por otro lado la ausencia de cortes visuales (tabiques) reducidos al mínimo. Y por supuesto, colocada adecuadamente en una parcela exenta donde no haya curiosos demasiado cercanos, esas cenas al caer el sol, ¿te lo imaginas......doctora?

lunes, 7 de mayo de 2012

HAGAN JUEGO...O NO.

Me he levantado pensando en Eurovegas y en escribir aquí sobre ello, pero os seré sincero. Soy un cobarde, no quiero mojarme ni un pelo en esto.
Ya hay mucho escrito y más que se escribirá, además este es un blog de arquitectura, no un blog político ni social y a la vista de que no conocemos el proyecto que se podría desarrollar, estaba dándole vueltas al complejo del Hotel Marina Bay Sands en Singapur, antecedente construido del amigo Sheldon Adelson.
Quiza la mayor particularidad arquitectónica del engendr....edificio es esa plataforma que genera un parque en sus cubiertas con una piscina de borde invisible.
Parece que para absorber posibles asientos diferenciales del terreno que afectasen a la futura horizontalidad de dicho borde (si el borde deja de ser horizontal, deja de ser invisible y el retorno del agua no funciona correctamente) se han dispuesto 500 gatos hidráulicos para corregir probables diferencias futuras en el apoyo del edificio. Simplemente impresionante, he de decirlo. Sobre todo si funciona.
Esta criatura nada en una piscina de 150 metros de largo (3 piscinas olimpicas) y a 200 metros de altura sobre el suelo 

Durante varios años trabaje con un arquitecto técnico que había participado en la construcción de Torre Picaso y Torres Kio en Madrid. Un excelente profesional que me contaba como al ir construyendo las torres kio, había que prever la deformación que iban a tomar las torres según iban creciendo hacia el lado en el que se inclinan, para ir corrigiéndola después con cables de postensado. Recuerdo como me contaba  que trás volverse locos durante día y noche por que los huecos de los ascensores no eran perfectamente verticales, se presentaron ante su superior para pedirle la cuenta, pensando que lo habían hecho mal y la habían cagado con todo el equipo y como este los mando de nuevo a la obra casi a patadas a revisar los números de postensado para corregir el entuerto, que como era de prever, no era tal, sino el comportamiento lógico del invento hasta que estuviese totalmente terminado.
No busquéis paralelismos entre las correcciones técnicas y las posibles reformas de leyes, no hay metáforas entre aquel jefazo que los mando a voces a currar a la obra y las condiciones de trabajo futuras en eurovegas, no hay alusiones en los cedimientos naturales y lógicos del terreno y el posible hundimiento de un proyecto económico que aún ni existe.
Os juro por Akhenaton que no las hay.
Que no, maldita sea.

Nota del arquitectador: Para los curiosos os dejo un enlace a un blog que describe las habitaciones del hotel y tambien este espectacular video sobre la construcción del hotel. Apasionante.


jueves, 3 de mayo de 2012

QUIEN PAGA ESTO

Lo tienes decidido. Llevas tanto tiempo ahorrando para ello y ahora por fín lo vas a hacer, vas a construir tu casa en esa parcela tan aparente.
Lo tienes todo pensado. Vas a llamar al hijo de tu amigo Luis, ese chico tan majo que estudio arquitectura. Despues de todo, tu ya sabes como va a ser tu casa. Con esa cubierta inclinada de pizarra tan chula y esas dos columnas dóricas, bueno romanas, para que nos entendamos, en la entrada.
Y esa cocina grande. Y ese salon, con ese ventanal tan enorme, lleno de palitos en las ventanas haciendo cuadraditos.
Ah, y tu mujer se relame de gusto cuando piensa en la palabra mágica. El vestidor. Arrghfff....
Y llega ese mocoso, con esa niñata que se ha buscado por socia, la también arquitecta perroflauta que lleva al lado, tan mal arreglada y se empeñan en que no procede hacer una cubierta inclinada en la mitad de la provincia de Jaen. Que no nieva y llueve poco dicen. Que traer pizarra aqui vale un pico. Coño, si es que tu quieres pizarra, pero ¿quien paga esto?
Casi se caen de culo cuando les has mentado las columnas. Al chico le ha saltado un tic en el parpado y se ha pasado el resto de la reunión suspirando y frotándose los ojos. Anacrónico dicen que es.
¿El salon y la cocina en el mismo espacio? pero me va a oler el sofá a fritanga, ha espetado tu mujer -ya sin poder contenerse- y has tenido que sujetarla cuando querían que el vestidor fuesen unas perchas colgadas en mitad de la habitación, sin puertas, sin espejos....
Y entonces te enseñan su propuesta, materiales novedosos, formas rotundas, prismas que entran y salen unos de otros. Un modulo aparte para los dormitorios. Alabastro, hormigón y madera....y en tu cabeza cristal, ladrillo y aluminio.
Crees que esto no está pasando. Que nunca ha pasado. Te equivocas.
Sin duda habrás oído hablar de la casa de la cascada de Frank Lloyd Wright, te recomiendo que leas sobre ella pues a pesar de lo que puedas pensar trás leerlo, es una maravilla de la arquitectura y se estudia y se seguirá estudiando por su diseño espacial, sin embargo, fue una catástrofe desde el punto de vista de la relación arquitecto-cliente y también en su funcionamiento mismo.
No me posiciono ni por el arquitecto pertinaz en su idea ni por el cliente vehemente en su deseo. Ambos tienen sus razones, sin embargo no creo que ningún dependiente nos llene el carro con la comida que a él le gusta ni con la ropa que él llevaría. Esto es algo que los arquitectos debemos aprender. Aconsejar si, imponer jamás.



miércoles, 2 de mayo de 2012

ANUNCIOS Y ARQUITECTOS

Uno ve los anuncios y no da crédito.
A mi, los que me impactan sobremanera hasta que mis allegados me piden calma y que deje de echar exabruptos y espumarajos, son aquellos en los que un impoluto o impoluta profesional de la construcción, con su casco reluciente a modo de soldado imperial mira un plano, perfectamente salido de su cartera de piel y ante la mirada sonriente del operario (también impoluto) indica (que no ordena) amablemente aquello que debe ser hecho sin demora.

El operario, que por alguna extraña razón, lleva un peto y una camisa de cuadros, indumentaria que jamas se ha visto en una obra, asiente y agradece al mismo tiempo esa genial idea con la que esta tan de acuerdo. A veces, incluso enarca las cejas y parece decir ¿como no se nos habrá ocurrido antes?
En estos momentos, generalmente, la bilis me sube e inunda el cristalino de mis ojos. Es el peor momento para te pongas a mi alcance. Mi familia, establece un perímetro de seguridad y clausura prudentemente todo acceso hasta mi persona.
Y es que la imagen que de la arquitectura y la construcción trasciende está a años luz de la realidad.
Especialmente en ese casco blanco e impoluto.
No, my friend, en la obra todo sucede tras una capa de polvo y el trabajo en equipo, en general parece ser una lucha entre aquello que uno pretende y lo que pretenden los demás, que por definición suele ser opuesto.
Del peto ni hablamos.
El casco. Ese casco blanco, virginal, suele estar mil veces mancillado por golpes, arañazos, grafitis y años de dar tumbos por las obras y en mi caso, en el maletero del coche, entre las botas de goma, llenas de barro seco y algunas muestras de materiales que llevan tanto tiempo allí, que sospecho que me las dieron en el concesionario.
Los planos. Es materialmente imposible mantener un plano seco (en cuanto lo abres, llueve) sin ensuciar y sin arrugar.
La ropa. En este trabajo sería mejor ir desnudo. Si te arreglas de más, das mala imagen, distante y casi prepotente y por supuesto esa americana tan chula que te has mercado en el máximodutideturno, se mancha de algo que no sale. Jamas sale. Y si no te arreglas, peor, quedas como un perro-flauta. Ah, y también te manchas, de eso no te libra nadie.
Y todo junto hace que cuando veo ese anuncio de seguros con ese modelo vestido de Kent arquitecto, Kent operario y esa Barbie promotora me salten los puntos de aquella operación de hernia de hiato y me vuelva un sociopata.

viernes, 27 de abril de 2012

LOS BROTES VERDES NO TIENEN COLOR

No busquéis los brotes verdes. No han nacido todavía.
No, este blog no se ha reconvertido en político, no tengo alma de tertuliano, no vengo hoy a vaticinar grandes catástrofes ni a decir que esto ya lo veía yo venir desde hace tiempo.
Es solo que hay cosas que no tienen otro camino.
En nuestro país, la economía, se basa en la construcción y en el turismo. Y no por que seamos unos especuladores patológicos ni por que tengamos almas serviles cuando vemos un rubicundo europeo. Ni mucho menos.
Es por que no tenemos otra cosa.
Cualquier sector económico en el que penseis, supone porcentajes del PIB ridículos, salvo el del turismo y el de la construcción. No hay minería, no hay industria, no hay agricultura extensiva, salvo pequeñas zonas muy localizadas.
Y la construcción esta muerta.
El proceso de realizar un edificio nace aproximadamente dos años antes de que el primer operario entre en la parcela.
En este tiempo, se hacen estudios económicos, geotécnicos, de viabilidad, de edificabilidad...y por supuesto un proyecto arquitectónico que luego se llevará a cabo.
Y os puedo asegurar que en los estudios de arquitectura no entra un solo cliente.
Eso quiere decir que al menos durante los dos próximos años, esos operarios, el grueso del paro actualmente, no va a tener ninguna obra que realizar.
Me puedo equivocar, lo deseo incluso. Pero es lo que pienso.
Y mañana si, mañana hablaremos de arquitectura. Pase lo que pase.

miércoles, 25 de abril de 2012

EL BIGOTE DE LA GAMBA

-¿Lo estás viendo?
-Si, ...espera, otro avión¡¡, en la otra torre¡¡
-Hos..
Silencio al otro lado del telefono, mientras mirabamos la televisión.
-Se va a derrumbar-dije.
-Si, las dos, pero antes la segunda, le ha impactado más bajo - me respondió.

Esta, más o menos, fue la conversación telefónica, que mi socio y yo mantuvimos, mientras veíamos boquiabiertos el impacto de los aviones contra las torres del World Trade Center de Nueva York.
Yo, que veinte años atrás, había estado allí arriba, no dejaba de imaginar como lo ví todo desde la azotea y la sensación de inmenso terror que debío de producirse en la gente que había dentro.
Pero como este blog trata de arquitectura (o eso quiero pensar), me centraré en el derrumbe de los edificios, como hecho genérico.
Nos estamos acostumbrando a ver en las noticias, casos de enormes grietas, patologías terribles y desplomes repentinos de edificios que aquí y allá salpican la geografía.
Nada más lejos de la realidad.
Y no me refiero a que los edificios no se caigan, que lo hacen, me refiero a que salvo que la tierra decida moverse en un terremoto, o lentamente en un corrimiento, los edificios solo se caen cuando alguien los toca.
Contabilicemos los edificios que se caen en los que se estaban haciendo "labores de reparación y mantenimiento". Prácticamente en todos.

En el año 1999 hicimos una obra en un edificio de más de doscientos años de la Cava Baja de Madrid. La escalera había ido cediendo con el paso de los años hasta alcanzar unas deformaciones inadmisibles. Al bajar al sótano, descubrimos que el propietario de un bar, que lo utilizaba como almacén había quitado un pilar años antes para poder meter más bebidas. Toda la escalera estaba prácticamente en el aire.
Aún así, no se derrumbo. En construcción, muchas veces los edificios se aguantan con el bigote de una gamba.
Pero mucho cuidado con las obras en las que un señor "que lleva toda la vida haciendo esto" entra armado con una maceta y cortafríos, masticando un palillo centenario. Hay kalashnikov que han hecho menos daño. El mundo está lleno de técnicos deseosos de demostrar sus conocimientos.
Aprovechadlos bien.
Edificio en Kazajstan. Parece ser que si tuvo algún que otro problemilla